domingo, 20 de noviembre de 2011

Pizza: ¿un nuevo vegetal?

Las escuelas son un gran negocio para la industria alimentaria 
¿Sabía usted que la pizza podría ser considerada un vegetal? Pues lo es. Al menos para algunos congresistas de los Estados Unidos, quienes en un exceso de complacencia con la industria de la comida chatarra, decidió mantener este tipo de alimento en la categoría de vegetal, evitando así la reducción de su consumo en las escuelas de ese país.
Según explica un artículo publicado en la sección de salud del diario The New York Times, las comidas de las escuelas subsidiadas por el gobierno estadounidense requieren que estas contengan un mínimo de vegetales. Según la reglamentación vigente dos cucharadas de salsa de tomate cumplen con el requerimiento.
La administración del presidente Obama ha intentado reducir la cantidad de pizza, papas fritas y otras comidas poco saludables de las escuelas, pero la industria de la comida, que ha invertido 5.6 millones de dólares en hacer lobby para impedir que tal cosa suceda, ha encontrado suficiente ayuda y respaldo entre los congresistas.
En conjunto han evitado, por ejemplo, que las pretensiones de cambiar las dos cucharadas, a media taza de salsa de tomate sean una realidad. Con esto logran mantener la pizza en la categoría de vegetal. Tampoco prosperaría una propuesta del Departamento de Agricultura para incrementar el consumo de granos integrales y limitar los vegetales almidonados, con lo cual se reduciría también el consumo de papas fritas.
La voz de los conservadores está, como es de esperar, alineada del lado de los industriales, con el consabido discurso de que la gente, -en este caso los niños y las niñas- tienen el derecho de escoger lo que quieren comer. Aunque lo cierto sea que quien en realidad están decidiendo por ellos son las corporaciones.
Dos compañías, ConAgra y Schwan, monopolizan los alimentos qué consumen los niños y niñas en las sodas escolares estadounidenses. En su mayoría se trata de productos altos en grasa, azúcar y sodio, repletos de químicos, sustitutos y sabores artificiales y con muy pocos ingredientes que puedan considerarse saludables.
“Ni siquiera es pizza, mucho menos un vegetal”, afirma Kristin Wartman, escritora de temas relacionados con la alimentación, del periódico digital Huffingtonpost.com. Para la columnista, la idea de que a los niños y niñas no les gusta los vegetales es un invento y una construcción de la industria, reforzada por padres de familia, programas de sodas escolares y oficiales de gobierno.
“La industria de la comida literalmente moldea y cambia los paladares de nuestros niños. El consumo constante de azúcar, sal y productos grasosos ajusta la preferencia al punto de que la comida verdadera (y saludable) sabe desabrida y no es atractiva”, agrega Wartman.
Al respecto, la articulista cita un estudio publicado por la revista Appetite, el cual encontró que la industria de la comida trabaja para “fundamentalmente cambiar el paladar de los niños e incrementar el gusto por las comidas altamente procesadas y menos nutritivas”.
“¿Cuánto tiempo más permitiremos que la gran industria alimentaria y nuestro gobierno propaguen mentiras sobre la comida y comprometan la salud de la niñez del país a cambio de sus ganancias financieras y políticas?”, cuestiona Wartman.
En Costa Rica. La pregunta es exactamente la misma.

5 comentarios:

Roncahuita dijo...

Todo consiste en una gran tarea: recuperar la soberanía como nación.
¿Qué beneficios nos dejan estas cadenas de comida chatarra? Unos cuantos salarios mínimos...Pero...¿Cuánto se llevan?

R.I.P. dijo...

En un país donde se quiere imponer la enseñanza del diseño inteligente en las escuelas y colegios, qué más les da que los grandes científicos y sabios del Congreso revolucionen las ciencias y metan la pizza en el reino vegetal, y se queden tan contentos. Acabar con la salud de sus jóvenes a cambio de los sobornos de las empresas de anti comida ("lobbying", ja ja) es el menor de los crímenes para esa casta política que lleva diez años despichando Irak por el petróleo y demás contratos corruptos.

Un país donde un güevón de 20 años tiene prohibido tomarse una cervecita, pero la pizza es colega del chayote... ¡Qué tuanis!

Y por cierto, también hay empresas de comida chatarra típica y patrióticamente costarricenses. Como que los muslitos Kimby fueran mejores que los Big Macs sólo porque son criollos y pagan unos cuantos salarios mínimos más. No joda.

Jorge Albán dijo...

También hay gente buena en los EEUU, y lo esta pasando fatal por esto de que el gobierno en la práctica lo lleven corporaciones y transnacionales a las que les vale v·%$a la salud mental o psicológica de las personas. El enemigo es común y la lucha también. Pasen por http://artenemo.org que tenemos cosas nuevas e interesantes !!

Anónimo dijo...

Róger Chaves. Si ud. trata de introducir frutas en las sodas escolares, a competir con los snacks, empanadas o hamburguesas, encontrará tremendas trabas. Para empezar, la frasesita: ya estamos en una cultura de consumismo. Si realmente quisieran fomentar el cambio el MEP, los padres y madres de familia, ONGs y ciudadanía conciente, buscarían la manera de trabajar sobre el asunto sin entrabarse por estos prejuicios y yendo hasta el final, aunque chocarán con intereses fuertes, como los proveedores de las sodas. Conocí un proyecto pequeño que quizo fomentar el consumo de productos orgánicos en escuelas josefinas, como la Rep. de Haití. Muchas actividades muy interesantes. A la hora de la verdada: proveeduría para los comedores y las sodas escolares, ciertos intereses se vieron en riesgo. Y el ministro Garnier, me dijeron, lo que siempre preguntaba es si había plata para el MEP para eso. Así vamos muy bien, pero al revés.

Jeca dijo...

No creo jamás que el aporte en los vegetales de una pizza sea lo recomendable para los niños.Hay muchas otras maneras para que se los coman. Excusas de excusas de quies guardan los intereses de las industrias alimentarias, a costa de inocentes, en este caso niños.

Saludos!!