sábado, 12 de noviembre de 2011

Coca-Cola ataca de nuevo


Publicidad de Coca-Cola dirigida a los adolescentes 

Coca-Cola se ha fijado como meta para el 2020 embolsarse unos 200 mil millones de dólares. Para lograrlo ha puesto la mirada en los adolescentes. 

Según los estudios de mercado de la compañía, el hecho de que la población de esas edades se renueve cada seis años los obliga a pensar en cómo crear un vínculo cercano con ellos. 

Entre los cálculos de la Coca-Cola, catalogada como la compañía global número uno como anunciante (gastó 2.9 mil millones en publicidad y mercadeo el año pasado) destaca que para el año 2020, una tercera parte de la población mundial será menor a los 18 años. 

Tan solo en los EEUU 10 millones de adolescentes vivirán y crecerán en los próximos 10 años, y la compañía quiere que ellos, y los adolescentes de todo el planeta, lo hagan tomando Coca-Cola. Por si no lo ha notado, Costa Rica es parte de esta campaña y por eso las vallas y la publicidad de esa bebida gaseosa ha dado un viraje en los últimos meses, con fotografías, música, eslóganes dirigidos hacia este público meta.

La campaña -según los planes de la multinacional- se desarrollará en más de 100 países. Entre ellos, seis mercados que abarcarán la mitad de la población mundial adolescente para el año meta antes mencionado; a saber, China, India, Indonesia, Nigeria, Pakistan y los Estados Unidos.  

Que las gaseosas, y por supuesto la Coca-Cola, sean bebidas poco recomendadas para mantener un régimen alimenticio y un estilo de vida saludable, no ha impedido que la empresa -dueña de la fábrica de la felicidad- sea símbolo de la Navidad y patrocinador de eventos como las Olimpiadas y las Copas Mundiales de futbol. Por su gran influencia y poderío económico, anticipamos que tampoco encontrará ningún tropiezo ni cuestionamiento por su campaña Coca-Cola Music, con la cual pretenden seducir a los adolescentes. 

"Nuestro éxito de crecimiento en la categoría de gaseosas depende hoy de nuestra habilidad de crecer y conectar con los adolescentes, la generación del mañana", dijo Muhtar Kent, presidente de Coca-Cola en una conferencia ante el Grupo Analista del Consumidor de Nueva York, según reportó la revista AdAge Global en marzo pasado. 

Tal es el posicionamiento de marca de la Coca-Cola y su penetración en las distintas sociedades en donde tiene presencia, que es difícil pensar siquiera en alguna acción tendiente a ponerle freno a sus pretensiones de expansión en un mercado que debiera estar protegido ante la avasalladora publicidad que pretende conquistarlos.

Esto sin ninguna advertencia y sin importar el efecto que el consumo excesivo de este tipo de productos pueda ejercer en la salud de un público joven, al que también ponen la mirada las tabacaleras, las bebidas energéticas y los restaurantes de comida rápida. 

Ya sabemos que la economía manda, y aunque en el papel la salud pública está primero que cualquier consideración de índole comercial, en la práctica, como es fácil constatar, las cosas son muy distintas. 


5 razones que hacen indeseable que la publicidad de Coca-Cola se dirija a los (as) adolescentes, y por lo cuál este tipo de bebidas debiera mantenerse fuera de escuelas y colegios, tal y como lo propone una iniciativa del Ministerio de Salud, que esperamos ver algún día prosperar.   

  • Es adictiva. Al contener cafeína la Coca Cola, y otras bebidas gaseosas que también contienen este ingrediente, se convierte en una bebida estimulante asociada con el bienestar. Esto hace que la bebida se vuelva adictiva (de ahí la cacareada felicidad Coca-Cola).
  • No quita la sed. Más bien la provoca. Las bebidas con cafeína son diuréticas. Por lo tanto deshidratan y en vez de quitar la sed, dan ganas de tomar más líquidos. 
  • Contribuye al problema de obesidad. El 99 por ciento de las calorías de una Coca Cola proviene del azúcar. Por eso, si usted intentara equiparar la cantidad de agua que necesita en un día con bebidas gaseosas, terminaría ingiriendo 1036 calorías, o sea la mitad de las calorías que una persona en promedio necesita por día. Consumiría además 276 gramos de azúcar, equivalente a 22 cucharadas de azúcar. 
  • Eleva los niveles de azúcar en al sangre. La cafeína y el azúcar son los ingredientes que hacen a las bebidas gaseosas, como la Coca-Cola, adictivas. Cuando usted las toma los niveles de azúcar en la sangre se elevan, pero decaen rápidamente. Cuando bajan, usted se siente con hambre, sin energía y vuelve el deseo y la ansiedad de consumir algo dulce o de tomarlas otra vez. El ciclo se repite una y otra vez para conveniencia de los fabricantes.  
  • No es saludable. El único ingrediente saludable de una Coca-Cola o gaseosa es el agua. Lamentablemente usted termina eliminándola del cuerpo por el efecto diurético de la cafeína. 

1 comentario:

R.I.P. dijo...

¿Y qué hace falta para que esa iniciativa del Ministerio de Salud prospere? ¿Que alguien se ponga a trabajar? Ya se tarda...