domingo, 11 de julio de 2010

Pague más lleve menos

¿Alguna vez ha notado cómo ciertos productos parecen haberse encogido? Piense en el tamaño de confites. Por ejemplo, las tapitas o morenitos Gallito. ¿Y qué me dice de las “cremitas” de Pozuelo? Quienes recordamos el tamaño original, nos sorprendemos al ver su dimensión actual. De seguir encogiéndose algún día llegarán a desaparecer.
La práctica de reducir el tamaño de los productos se ha extendido y más aún como un efecto de la crisis económica. John Gourville, profesor de mercadeo en la Escuela de Negocios de la Universidad de Harvard, estudió los patrones de compra de 157 cereales en el 2004 y llegó a la conclusión de que los consumidores son más sensitivos a los precios altos que a recibir menos producto. “La gente por lo general no se da cuenta de que está recibiendo menos y aquellos que están conscientes prefieren obtener menos que pagar más.” , afirma Gourville en un artículo publicado en US Today.
Sin embargo, en realidad la práctica del downsizing (reducir el tamaño, cantidad o porciones de los productos) no es otra cosa que un aumento disimulado de precio, pues usted recibe menor cantidad y no hay una rebaja en el precio.
Esto sucede con helados, jugos, papel higiénico, jabón de baño, chocolates, galletas, mayonesa y vaya usted a saber cuántos productos más.
¿Es esta práctica nueva? Para nada. Consumer Reports, una respetada organización de consumidores en los Estados Unidos, descubrió por medio de una encuesta de lectores que las empaques engañosos figuraban como primer punto en la lista de temas que requerían de mayor cobertura. Dicha encuesta se realizó ¡en 1959!  
Y es que no siempre es fácil percatarse de la diferencia en el tamaño de un producto, principalmente si no se cuenta con una referencia del producto original.
En otros casos, establecer la disimilitud es prácticamente imposible, como por ejemplo determinar cuántas hojas menos tiene un rollo de papel higiénico o detectar una disminución en el grosor de las bolsas de basura.
Por otro lado, los fabricantes se valen de trucos como recipientes con fondos gruesos o cóncavos y paquetes de igual o mayor tamaño, pero con menos cantidad de producto adentro.
Jugo con menos jugo, bolsas de papas con menos papas, barras de chocolates que se encogen. ¿Qué sigue? ¿Docenas de huevos con 10 unidades?¡Vaya usted a saber!
 

4 comentarios:

wílliam venegas dijo...

Anónimo y pseudónimo no son sinónimos.

Anónimo dijo...

Otro ejemplo que refleja claramente la situacion criticada aca, se da con Pizza Hut, un dia me quede asombrado al ordenar una pizza "grande" y darme cuenta que le faltaban cerca de dos pulgadas para llegar al borde del molde, que usualmente lo tapaba, igual con pizzas medianas, que parecen personales y quedan nadando en la caja en q las entregan, al reclamar dicen que ese es el tamano nuevo.

Ronald Díaz V. dijo...

Anónimo, gracias por el ejemplo. Más claro no canta un gallo.

Anónimo dijo...

es sierto todo antes era mejor... que tiempos aquellos cuando la plata si valia ahora el comercio se vurla del consumidor.. lo podemos ver en la nacion en la seccion de CARTAS TODAS LAS QUEJAS QUE SALEN AHI el que lleva el primer lugar es el banco citi y gollo parece que en este lugar de linea blanca todo sale con defectos y la GARANTIA JAJAJAAJA QUE ES ESO!!!!