sábado, 5 de junio de 2010

¡Alerta Máxima!

Costarricenses. Hoy es día de regocijo. Los malos de la película al final caerán vencidos por las fuerzas del bien. Steven Seagal, la estrella de filmes en donde los problemas se resuelven a punta de moquetazos, vino a “fortalecer la cooperación” con Costa Rica en material de seguridad.
Seagal, quien en abril pasado fue acusado ante los tribunales de justicia estadounidenses y enfrenta una demanda por acoso sexual y tráfico de mujeres, fue recibido con alfombra roja en el Ministerio de Relaciones Exteriores por el canciller, René Castro.
También se reunió con el ministro de Seguridad José María Tijerino. El jerarca agradeció la oferta el actor de brindar capacitación a la Escuela Nacional de policías y lo vio como algo positivo “El podría ser una imagen para hacer más atractiva la carrera policial”, dijo Tijerino. (Mujeres: “¡Alerta Máxima!”)
Hasta don Jorge Rojas (¡quién lo diría!) lo recibió en su despacho. Seagal desea convertirse en miembro honorario de la policía judicial costarricense (¡qué raro!, yo pensé que eso de los títulos honorarios se daban como reconocimiento y no por solicitud). Rojas además entregó un broche y una placa a Seagal por…por…¡vaya usted a saber por qué!
En principio, el actor estadounidense planeaba reunirse con la presidenta, Laura Chinchilla, pero, afortunadamente para ella  “tuvo que salir de improviso”. (Ni tonta que fuera).
¡Ah!, ¿y adivinen quién propició la visita de don Steven a nuestro país? Nada más y nada menos que el autor del tenebroso “memorando del miedo”, el exdiputado Fernando Sánchez, primo del exmandatario Oscar Arias.
Arias ya había recibido la visita de Seagal  en el año 1999 cuando éste vino  con la intención de conseguir franquicias tributarias y otras facilidades para filmar películas en nuestro país al amparo del régimen de "zonas francas". En esa ocasión Seagal dijo estar listo para “hacer una contribución a Costa Rica” (¿sería una promesa de campaña?)
Tengo la sospecha de que todo esto no es más que el guion de un reality show en la modalidad de cámara escondida, o tal vez el tráiler de una próxima película de Seagal.
Esta vez no en el género de acción, sino como auténtica comedia a la tica, con nuestros máximos representantes de gobierno y funcionarios de seguridad, haciendo el papel estelar de tontitos. 






1 comentario:

wílliam venegas dijo...

Rónald, es extraño esto de la afinidad de concepciones sobre la vida: es muy difícil que en algún momento no estemos de acuerdo. Gracias por sus visitas a mi blog. Le das prestigio y me ayuda a que se difunda más.