domingo, 9 de mayo de 2010

Estafa en la granja (I Parte)

Desde su lanzamiento en junio del año pasado, Farmville ha cautivado a más de setenta millones de usuarios de Facebook con suficiente tiempo libre para dedicarlo a cultivar una granjita virtual.
Más del 20% por ciento de los usuarios de Facebook, y por encima de un uno por ciento de la población mundial se entretiene con un juego que –a pesar de aburrido y repetitivo- se ha convertido en una amenaza.
Según denuncia Michael Arrington en un artículo publicado por The Washington Post, Farmville es parte de un “ecosistema infernal de juegos sociales” mediante el cual los usuarios, desesperados por comprar tractores, semillas, vacas y ovejas optan por comprar monedas virtuales con dinero real.
Hasta ahí todo es normal. El verdadero problema ocurre cuando los jugadores (muchos de ellos niños y adolescentes) no tienen dinero para avanzar.
Para ellos existen ofertas ilegítimas de compañías que se valen de engaños -ocultos en la letra menuda- para sacarles a los despistados “granjeros” más dinero que el que hubieran tenido que pagar por comprar la moneda virtual.
Un ejemplo de este tipo de fraudes se da por medio de supuestos tests de inteligencia. A los usuarios se les ofrece moneda virtual a cambio de llenar un formulario con cuatro preguntas.
Al terminar se le informa que los resultados le llegarán por medio de un mensaje de texto. Para eso es necesario que ingresen una clave en su teléfono celular con lo cual, sin saberlo, acaban de adquirir una subscripción con un costo de  $9.99 mensuales.
De esta manera, la compañía de juegos recibe dinero que luego invertirá en publicidad en Facebook para atraer más usuarios; es decir, más víctimas potenciales para los estafadores.
Como resultado, compañía como Zynga, desarrolladora de Farmville y otros juegos sociales como Mafia Wars y Petville, cuyo modelo de negocios desde su origen ha incluido el timo como una forma de obtener ganancias, logra generar mucho más dinero que luego invierte en publicidad, dejando atrás a las empresas que juegan limpio.
Mark Pincus, fundador de Zynga, reconoce haber hecho "cosas horribles" con tal de obtener ganancias inmediatas, crecer y convertirse en un verdadero negocio.  
Mientras tanto, Facebook se hace de la vista gorda. Y tiene una buena razón para hacerlo. Se calcula que Zynga pueda estar invirtiendo solo en Facebook unos $50 millones en publicidad.
De esta manera un juego que en apariencia es inofensivo, lleva consigo una lacra difícil de erradicar.
Hay otro elemento que vale la pena analizar. Si los  juegos por definición ofrecen un descanso de la rutina y la responsabilidad, ¿por qué millones de personas optan por uno basado precisamente en la rutina y la responsabilidad?
En una segunda entrega abordaré las posibles respuestas a esta interrogante.   


1 comentario:

roncahuita dijo...

¡Qué bueno hacer este tipo de denuncias! Ignoraba el asunto, ya que no soy aficionado a los juegos.
¡Magnífico comentario! Es obvio que la red da oportunidades para hacer viles estafas a ingenuos usuarios.

Realmente bueno.

Aprovecho para invitarte a:

http://laplaga-roncahuita.blogspot.com/