domingo, 28 de marzo de 2010

En busca de nuestros deseos...

Cuatrocientos cincuenta mil millones de dólares es mucho dinero. Esa es la cantidad que invierten las grandes marcas para influir en nosotros.
La clave de su éxito está en conocer, no aquello que necesitamos, sino aquello que más deseamos.
Usted puede necesitar un carro, pero desea un Ferrari. Quizás ocupe de un teléfono. Pero no uno cualquiera, usted quiere tener uno de pantalla táctil, ojalá de tercera generación.
Para acercarse lo más posible a nuestras más profundas aspiraciones, los publicistas, como los psicólogos, conocen al dedillo el “top ten” de nuestros deseos primarios. A partir de ahí, el mercadeo y publicidad de los productos enfocará sus baterías en persuadirnos de que con X marca, nuestros sueños se harán realidad.
Brian Martin, fundador y presidente de la compañia Brand Connections, una firma integrada provedora de servicios de mercadeo, enumera diez aspiraciones básicas en un artículo publicado en la revista Advertising Age, una publicación con ochenta años de trayectoria en el campo de la publicidad.  
El primer deseo es la de sentirse seguro: una de las motivaciones más fuertes en nuestras vidas y la cual es reforzada por la publicidad con mensajes como “con nosotros, usted está en buenas manos”. Un dato que cualquier compañía de seguros debe conocer.   
Luego está  el deseo del confort. A todos nos gusta sentirnos relajados y en calma. La pregunta que nos hace el cerebro constantemente, dice Martin, es “si hago esto, ¿cómo me voy a sentir?”. Por eso, los anuncios de infinidad de productos procurarán siempre convencernos de lo cómoda y fácil que será nuestra vida si los adquirimos. Los infomerciales, por ejemplo, son especialistas en recalcarnos la conveniencia de sus “mágicos” productos.
En tercer lugar está el deseo de ser apreciado y de estar en contacto con los demás. Es parte de la naturaleza humana desear que los demás se preocupen por nosotros y tener amigos y gente que nos quiera a nuestro alrededor; este es un deseo explotado por marcas de cerveza, comida, cigarrillos y compañías telefónicas, por citar algunas.  
En la cuarta posición está el deseo de ser deseado por otros. Perfumes, jabones, ropa íntima y hojas de afeitar son algunos de los productos cuya publicidad se aprovecha de esta motivación para vender a través de ella. 
¿A quién no le gustaría hacer lo que le viniera en gana? De nuevo la publicidad intenta persuadirnos de que con este o aquel producto podemos experimentar esa verdadera sensación de “libertad”. Y si no pregúntenle a Visa, Master Card o Harley-Davison. El deseo de poder hacer lo que nos viene en gana ocupa la quinta posición.
El sexto lugar le corresponde al deseo de crecer y ser más. ¿Le suena familiar esto con algún anuncio reciente que ofrezca hacer de usted alguien mejor o más exitoso? ¿Quizás alguna universidad o empresa de servicios en busca de colaboradores?
Llegando a la recta final tenemos el deseo de servir a otros y retribuir. Productos, servicios y campañas de beneficencia cumplen con este propósito. ¿No es con regalos que queremos retribuir el amor de papá y mamá en su día? ¿No nos hacen sentir mejor aquellos objetos que se venden con la promesa de poder ayudar a otros y/o al planeta?
En el octavo lugar tenemos la aspiración de ser sorprendidos y de emocionarnos. La publicidad de turismo, licores y hasta de bebidas energéticas está enfocada en suplir este deseo.
En el lugar número nueve aparece el deseo de creer en un propósito ulterior para nuestras vidas. Es esta creencia la que motiva a las personas a unirse al ejército, a las religiones y a diversos grupos motivados por un propósito de trascendencia.
Finalmente está el deseo de sentirnos importantes, merecedores de afecto y amor.
Por eso, la próxima vez que vea un comercial puede estar seguro de que su mensaje lleva implícito la oferta de satisfacer uno o más de estos deseos. Y recuerde, para ellos no es lo que usted necesita lo que importa, es lo que usted quiere tener



1 comentario:

wílliam venegas dijo...

Yo echo esta red en Semana Santa:
Mis 12 'Jesús' más emblemáticos del cine:
Mi lista de los 12 'Jesús' más elocuentes del cine.
*Como en toda lista, tal vez quede la sensación de algo incompleto:
Opinen en mi blog, gracias.

Advierto: No es nada confesional ni religioso.